Nacimiento del río Boullon

Una noche, aburrido en el sofá y buscando en en Google maps posibles surgencias o cuerpos de agua dulce en los que bucear, encuentro este sitio y una única reseña, en dicha reseña comentan que la mejor época para visitarlo es el invierno ya que el agua sale despedida hacia arriba, lo que es un claro indicador de un buen caudal estacional o por lo menos una buena acumulación de agua dentro del sifón.

Esta reseña nos llevó a visitar y explorar esta nueva surgencia cárstica gallega

Esa reseña bastó para acercarme a finales de marzo a ver si daba con el nacimiento del río y si era viable bucear en el, bajé en la curva cerrada de la carretera y me encontré el cauce seco de un riachuelo, lo seguí un poco y de repente estaba en una zona donde el rio seco se convierte en un riachuelo con un buen caudal, en un pequeño espacio de quizás cincuenta metros cuadrados, el agua brota por todas partes, manando por debajo de las raíces de los árboles del borde del riachuelo o borboteando en medio del cauce, pero es en la margen derecha del cauce donde hay los dos aportes más importantes de agua, uno bajo una piedra de caliza, labrada con formas caprichosas por el agua a lo largo de los siglos, pero con una abertura de unos cuarenta centímetros de diámetro, aunque quedó claro que se podía desobstruir con facilidad ya que son cantos rodados, quizás depositados por alguna riada, los que han taponado esta surgencia. Toda esta zona está cubierta de ajo de oso o silvestre, lo que deja on olor constante de ajo en el ambiente, y se va para casa impregnado en la ropa, traje y equipo de buceo.

Nacimiento del río Boullon

No es hasta mayo cuando vuelvo con más tiempo y medios a la zona, lo primero es grabar el interior y para eso utilizo el «espía sifones» dos brazos de un metro cada uno con un cabezal para la GoPro y la iluminación con su batería, de esta forma sabemos lo que hay en el interior y si vale la pena desobstruir o bajar el equipo de buceo, lo que se ve en los videos parece prometedor y me decido a bajar el traje húmedo para desobstruir la entrada con comodidad, basta con mover alguna piedra para poder meter la cabeza y observar en persona que el sifón tiene algo de desarrollo, por lo que acabo desobstruyendo lo necesario para poder acceder al interior con cierta comodidad, dos días después vuelvo con una botella S40 para sacar con comodidad las piedras de dentro de la boca y así acabar de desobstruir, aunque con una botella en las manos no puedo evitar deslizarme al interior del sifón y ver mejor si hay continuidad y si, la hay, una vez fuera y antes de irme aprovecho para tomar algunos datos, como la posición exacta GPS (acabo tomando diez waypoints y promediando las coordenadas ya que es una zona muy encajonada y la precisión de la señal no es todo lo buena que me gustaría) también compruebo la temperatura del agua, 9 grados, cojo las primeras medidas para la topo y grabo el exterior para una fotogrametría que me de el 3D exterior de la surgencia.

Fotograma del primer video del interior de la surgencia.

Volvemos Miguel y yo a finales de ese mismo mes ya con los equipos, aún sabiendo que por las dimensiones de la galería nos va a tocar bucear por turnos, en la primera inmersión tiramos 12 metros de hilo hasta una zona dónde un bloque de clasto de dimensiones generosas dificulta el paso con las botellas montadas en lateral, debido en parte al bloque y en parte al espacio entre paredes, de menos de 70 centímetros, que en esa primera inmersión algunas de las partes de las paredes se desprendan al golpearlas con el cuerpo tampoco alienta a seguir avanzando, así que tomamos medidas para la topo y grabamos el interior para un modelo 3D, aunque las reducidas dimensiones de la galería y la distancia focal de la GoPro, que desenfoca grabando a menos de un metro no son la mejor de las combinaciones.

Topografía del nacimiento del Boullon, con los datos de las dos inmersiones.

No queriendo dejarlo así, volvemos unos días después para bucear esa restricción con las botellas por delante, de esta manera se consigue avanzar un poco más sobre bloques caídos del techo para ver con frustración como después de un paso realmente estrecho que no doy pasado, la cueva gana una poca profundidad y la galería se vuelve más ancha y continua hasta donde me deja ver el haz de la linterna. Al final queda una surgencia con un desarrollo topografiado de 21 metros y que sin duda tiene continuidad, aunque va ser realmente complicado poder avanzar más, si es que se consigue, como anécdota final comentar que aún siendo una inmersión en agua dulce, prácticamente hemos necesitado el mismo lastre que para los buceos en el mar, sin duda tenemos que ver cómo medir la densidad del agua y el porqué es más densa que el agua de buraca das choias, por poner un ejemplo.

Video del paso de la restricción y del que por ahora es el final de esta surgencia

Modelo 3D de la surgencia del rio Boullón

Publicado por toninorthwest

Un pequeño explorador...

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