Al igual que otros artículos, como el de bucear en solitario, este no pretende ser un tutorial o enseñar nada más que la formar en como yo lo hago, supliendo eso si, la carencia de información, o por lo menos la dificultad que he tenido yo para encontrar información que me ayudase a llevar a cabo la topografía del tramo techado del río Belelle y es que aunque internet nació con la premisa, o la falsa promesa, de poner la información al alcance de todos con solo un clic, la verdad es que se ha ido monetizando rápidamente y a día de hoy, salvo raras excepciones, es básicamente una valla publicitaria que permite monetizar cualquier cosa o conocimiento. En este caso concreto solo he encontrado una pagina que muestra todo el procedimiento, Survey Down, pagina que si uno empieza de cero puede seguir ya que incluso incluye guías para usar un software de cuevas como Walls, el resto de resultados de mis búsquedas, tanto en español como en ingles, son cursos y mas cursos de las diferentes agencias certificadoras.
Aunque por suerte estoy en un club de espeleología, CETRA, muy centrado en la topografía de cavidades, participando en el proyecto de Rei Cintolo Objetivo 11.000 m. como buque insignia del esfuerzo topográfico en Galicia y que una vez al año realiza un taller de topografía de un fin de semana de duración, centrado en el software compass y la topografía centrada en mostrar las cuevas como son, en 3D. Pero por desgracia los avances que utilizamos en cuevas aéreas, como el DistoX, o el CaveAtron (tecnología LIDAR) no son validos bajo el agua, al centrar las mediciones de distancia en el laser ya que solo sirve en distancias cortas y cuando el agua no tiene partículas en suspensión, si existen en el mercado aparatos que facilitan las mediciones bajo el agua, pero solo sobre la línea de la cueva, aparatos como el Mnemo, de unos 700 euros o el medidor de líneas de Seacraft unido a su unidad de navegación, de mas de 2.600 euros, aparatos indispensables para grandes sistemas, como los cenotes mexicanos o cueva del agua aquí en España, pero estos precios en mi caso no son asumibles para topografiar pequeñas cuevas sumergidas de forma esporádica (cuando descubro una nueva) y al solo realizan una parte del trabajo, la más fácil y rápida, así que en principio me centré en la forma tradicional de topografía de cavidades, aunque eso si, utilizando también avances como los que nos permite nuestro teléfono móvil y que veremos más adelante.

La Linea
La línea es algo común a todos los sistemas de topografía de cavidades, si bien en cuevas aéreas no deja de ser una línea virtual o ficticia entre las dos estaciones, es esa línea o visual la que nos da la distancia, rumbo e inclinación entre dos puntos. En las cuevas inundadas esta línea es real y su objetivo principal es llevarnos hasta la salida en caso de que desaparezca la visibilidad, pero tiene otros usos, como la orientación en cuevas con múltiples pasajes mediante marcas personales, o en el caso que nos ocupa, como referencia para medir y topografiar la cueva, ya que esta línea guía dibuja el «nervio» de la cueva y en muchas ocasiones la topo de cuevas sumergidas se queda solo en el mapa de líneas o de «palitos» como dicen los anglohablantes, dándonos solo información muy básica como rumbos, distancias y profundidades.

La línea se va anclando entre puntos que serán las estaciones de topografía y sobre la línea podemos medir la distancia y el rumbo entre dos puntos y la diferencia de profundidad entre ambos puntos nos dará la inclinación de la galería, la forma tradicional de medir la distancia es hacer nudos en la línea cada x metros y así contarlos para saber la distancia entre dos estaciones, los del sistema imperial suelen hacerlos cada 10 pies, que son 3 metros, yo opte por hacerlos cada 2 metros por la sencilla razón de que porto un metro de carpintero, de esos rígidos plegables, que son de dos metros y de esta manera la distancia entre un nudo y la estación será siempre menor a los dos metros que puedo medir de una sola vez. La forma más cómoda para anudar la línea es hacerse con un listón de madera de algo más de un metro, ponerle una alcayata cerrada en una de las puntas y marcar un metro exacto sobre el listón, la línea se pasa por la alcayata y se hace el primer nudo, se pasa ese nudo por la alcayata hasta la marca y se hace un nudo en la marca pero en el lado contrario de la línea, de forma que entre ambos hay dos metros exactos de distancia, es más fácil hacerlo desenrollando el carrete y usándolo a la vez para hacer el nudo simple, de manera que no liemos toda la línea, luego basta con darle algo de resistencia a la línea y recogerla otra vez en el carrete o spool.
En la cueva instalamos la línea tensa y completamente recta entre los puntos que la sujetan, de forma que no se mueva y que las medidas sean más precisas y aunque la tirada de línea sea larga sobre ella podemos poner más estaciones topográficas usando marcadores o los propios nudos como tal, para dibujar las paredes si tienen cambios significativos entre los anclajes de la línea o posicionar cualquier elemento interesante de la cavidad.
Medir rumbo e inclinación
El método tradicional es con un compas de calidad y con el ordenador de buceo, la inclinación es sencilla, anotamos la profundidad de la primera estación, de la segunda y al tener la distancia entre ambas, mediad sobre la línea, nos basta un simple calculo trigonométrico para tener el ángulo de inclinación entre ambas estaciones. El rumbo también es bastante sencillo, pero tenemos que tener en cuenta la declinación magnética del lugar donde se encuentra la cueva y tener en cuenta que este varia con el tiempo, así que tenemos que ir actualizándola.
Pero otra cosa diferente es la precisión de estos aparatos, cualquiera que use un ordenador de buceo sabe que tiene una precisión de un decimal de metro y si lleva dos ordenadores vera que casi nunca marcan exactamente la misma profundidad, además, la precisión es fácilmente comprobable en una burbuja a poca profundidad, nos basta con medir la altura exacta a la superficie del agua con un metro rígido, como el de carpintero, y comprobar el error o la precisión de nuestro ordenador.

En cuanto al compas es algo mas complicado, algo que no sabe mucha gente es que en los barcos grandes hay que compensar los compases con imanes y aún el mejor compensador nos va entregar una tabla de errores para cada rumbo, si el compensador es bueno, esos errores estarán entre 0 y 1 grado, quizás alguno llegue a 1,5 grados, así para saber nuestro rumbo verdadero (el real) tenemos que sumarle al rumbo magnético el error del compas y la declinación magnética (con sus símbolos, negativo o positivo).
Así que imagínese el lector en el caso de simples compases de muñeca para el buceo, si queremos comprobar el error de nuestro equipo, podemos medir el rumbo de una line recta que tengamos en cartografía, como puede ser una carretera o la línea de atraque de un muelle y comparar el rumbo que nos da nuestro compas, sumando o restando la declinación, con el rumbo real de la recta y aquí hay sorpresas, un compas normal de buceo, como mi suunto de muñeca, tiene hasta 30 grados de error dependiendo del rumbo (que el error también varia dependiendo del rumbo medido) esto en buceo convencional no es muy relevante mientras no queramos llevar un rumbo de una carta a la realidad o al revés, pero para topografiar necesitamos mas exactitud y por eso se usan compases de montaña u orientación, como el suunto A-30, que también tengo, en estos la exactitud es de 2,5 grados según el fabricante, pero aun de ser cierto para todos los rumbos, a esto hay que sumarle 2 grados de resolución de las marcas, más la pericia a la hora de leer el rumbo, así podemos ponernos en 5 grados de error a la hora de anotar un rumbo sobre la línea, y eso dejando a un lado la interferencia de nuestro equipo, botellas de acero, torpedo, equipos electrónicos como el ordenador, etc…
Una ayuda
Hoy en día tenemos aplicaciones móviles para cualquier uso que se nos ocurra, así hay infinidad de brújulas, niveles y un largo etcétera de app que usan los sensores de nuestros teléfonos, ya tenía una antes de empezar a topografíar Rio Cuberto, GPS status, que me indica todos los datos de los sensores del móvil, pero para topografíar bajo el agua necesitaba algo mas sencillo y rápido de visualizar y es como, después de probar la exactitud de diferentes app, me quedé con dos con las que trabajo en pantalla dividida, simplemente hay que bloquear el giro de la pantalla y que esta permanezca siempre encendida mientras se usan.

Para los rumbos opte por Brújula de acero 3D de SimplyWerx, por la cantidad de ajustes que tiene, entre ellos tener el rumbo verdadero ( ya corrige la declinación magnética con la posición gps), la velocidad de giro o el indicador de interferencia, que nos da una idea de si estamos trabajando bien. Para medir las inclinaciones de la línea opte por el Nivel de burbuja de HSCN Apps, por su fácil visualización, en ambos casos, como es lógico, comprobé su fiabilidad y errores, dando las dos medidas muy buenas y teniendo una lectura mucho mas precisa, en el caso de la brújula, nos da de grado en grado y en el caso del nivel es infinitamente mejor que usar el profundímetro, ya que una lectura de menos de 10cm en la profundidad entre dos estaciones es imposible de saber con el ordenador de buceo y en Rio Cuberto hay unas cuantas tiradas de línea que se acercan a la horizontalidad, pero con pequeñas diferencias en la inclinación.
Materiales
No hay nada especifico y tampoco es necesario, en muchos sitios usan el PVC para elaborar las tablillas para las hojas o libretas de topografía, antes se cortaba un tubo y moldeaba con calor, hoy en día tenemos en cualquier superficie de bricolaje paneles de diferentes grosores y materiales plásticos que podemos cortar y adaptar a nuestras necesidades, en mi caso fue aun más sencillo y es que vi en un bazar chino unas tablas de cocina, de las que se usan para cortar, de un material fino y poco pesado (de echo sin mosquetón u otra cosa sujeta tiene algo de flotabilidad positiva) que tenían el tamaño ideal para mi, bastó con hacerle unos cuantos agujeros y muescas para las gomas y listo.

En cuanto a la libreta o las hojas, ya tenia un par de libretas de espeleología Rodcle, en tamaño A5, son plásticas y cuadriculadas, en la hoja del lado derecho dibuje una tabla donde anotar los datos necesarios para la topografía: las estaciones, distancia, rumbo, inclinación o profundidad, izquierda, derecha, arriba y abajo, caben 12 filas de datos, el lado izquierdo de la libreta lo dejé libre para anotaciones extras o croquis que faciliten dibujar después la cueva. Pero a parte de esta opción tenemos otras, en cualquier imprenta tienen hojas de pvc y nos pueden imprimir y encuadernar unas plantillas que diseñemos o descarguemos de alguna pagina, o también podemos adquirir nosotros las hojas impermeables e imprimirlas si tenemos una impresora laser, esta opción es quizás la mejor ya que esas hojas las necesitaremos para imprimir los bocetos de nuestra cueva y dibujar con mas detalle in situ o revisar que nuestra topo refleja la realidad llevándola impresa y usándola para navegar por la cueva.

En una esquina superior puse uno de los profundímetros uwatec que tengo, como ya explique, no es que use la profundidad para topografíar, pero así tengo siempre delante datos como la profundidad de la línea o del fondo en un punto concreto, para anotarla en ciertas estaciones y luego ponerla en la topografía, o mi tiempo de inmersión.

Evidentemente llevo un portaminas de los gordos y un par de lápices y no de los de madera, si no unos fabricados con compuesto de plástico, los de madera al mojarse se hinchan y se abren.
Llevo siempre el compas, un suunto A-30, sujeto con hilo de nylon de buena longitud para dejar colgado el mosquetón y que no interfiera en la aguja magnética, aunque el inoxidable 304, el más barato y utilizado, es un acero austenítico, al igual que el 316 y estos no atraen a un imán en su estado normal, si pueden atraer un imán muy débilmente si han sufrido dobleces, cortes o golpes fuertes ya que parte de su estructura cambia al deformarse (precisamente el proceso de fabricación de los mosquetones implica cortes, estampado y remachado). Aunque use el móvil para topografiar, no puedo depender exclusivamente de un aparato que se puede estropear o bloquear y perder la inmersión de topografía por no tener uno analógico de respaldo.

Las medidas se toman sobre la línea, en principio tiene los nudos cada dos metros y se cuentan para saber la distancia. En la realidad, en cuevas pequeñas y caóticas, como es Rio Cuberto, no se suelen tomar medidas que lleguen a los dos metros, lo ideal, para tener una topografía de calidad, es medir hasta donde empieza un cambio significativo en las paredes, techo, fondo, profundidad o cambio de dirección y esto muchas veces son medidas de menos de un metro, por lo que para mi, la mejor opción es un metro de carpintero, de los plegables, de material plástico y de dos metros en total, se despliega y recoge muy rápido, la exactitud es mucho mayor que contar pasos sobre la línea guía con un cordel, podemos ajustar las mediciones al centímetro y no necesitamos estar recogiéndolo después de cada medida, al ser rígido podemos dejarlo sobre el fondo para medir o usarlo vertical para medir el techo o el fondo desde la línea y también nos sirve de escala para fotografiar algún resto arqueológico si aparece.

Lógicamente, si vamos usar el móvil bajo el agua, necesitamos una carcasa para tal fin, con botones o pantalla táctil para usarlo, desbloquearlo o si necesitamos cambiar de app, en mi caso, tuve que desactivar la navegación por gestos ya que no era nada cómoda con la carcasa de botones, pero evidentemente probaremos el móvil y sus configuraciones en casa, antes de meternos en faena.

Clasificación cartográfica de la UIS
La Unión Internacional de Espeleología (UIS) es el organismo internacional de espeleología y exploración de cuevas, en su XV Congreso Internacional de Espeleología, celebrado en Kerrville (EE. UU.), el grupo de trabajo «Topografía y cartografía» de la Comisión de Informática del UIS debatió sobre las clasificaciones cartográficas de la BCRA y la ASF, su uso, limitaciones y posibles mejoras para su uso internacional dentro del UIS. La gran mayoría de los asistentes coincidió en la necesidad de un sistema de clasificación en la cartografía espeleológica para informar al usuario del mapa sobre la precisión esperada. Tras un animado debate, se constató que los estándares actuales de la ASF se ajustan bastante bien a las expectativas del grupo y que podrían actualizarse para su uso en el UIS.
La notación acordada es algo como: «UISv1 4-2-BC» para un grado de levantamiento topográfico 4, detalles cartográficos 2 y cualificaciones adicionales B y C. Se ha añadido el número de versión (v1) para facilitar el seguimiento de posibles revisiones futuras.
Pero por la dificultad de topografiar bajo el agua, la propia UIS ya recalca que: «Los grados actuales no son válidos para mediciones subacuáticas, ya que las técnicas, los materiales y las dificultades pueden variar considerablemente». Si se desea indicar alguna equivalencia, debe ser «Equivalente a UISv1 4-2-BC» si queremos ver los estándares tenemos un documento en el siguiente enlace:










































