Río Cuberto, se acabó.

Aunque publicada mucho más tarde que la entrada de la primera parte sobre Rio Cuberto, esta empezó a escribirse justo después de publicar la que la precede, al igual que esos primeros buceos de exploración, la primera parte fue algo hecho a prisas, casi de forma atropellada, los buceos en una carrera contra las llegadas de las lluvias y la entrada del blog no tanto pero casi, en esta por contra, me he tomado todo el tiempo del mundo, ese tiempo que marca la naturaleza, el invierno aquí en el noroeste peninsular, pero también he de reconocer que lo pospuse un poco en el tiempo, que me da pena que se acabe este proyecto tan particular, muy pocas veces uno tiene un proyecto de esta envergadura para su disfrute exclusivo, muy pocas veces se tiene la oportunidad de explorar algo nuevo, Rio Cuberto si era conocido como lugar dese hace cientos o quizás miles de años, pero la parte sumergida, el cañón techado e inundado por el Belelle es algo nuevo, de hecho, a día de hoy no tenemos constancia de otro cañón techado que haya sido explorado y mucho menos estudiado y topografiado y curiosamente, esta cueva tiene ciertas particularidades que quizás se puedan extrapolar a otras cuevas iguales, si es que aparecen más cuevas en granitos sumergidas.

Desde ese 19 de octubre de 2025 en el que llegaron las lluvias y cesaron los buceos, el trabajo se centró en estudios, mediciones y observaciones fuera de la cavidad, también en videos y fotos de los días de mayor caudal y el resto fue trabajo de oficina, buscando y leyendo bibliografía, procedimientos de trabajo, modelos digitales del terreno y recopilación de datos meteorológicos, si que seguimos buceando en el mar, cuando el Atlántico dejó, y aproveché esos buceos para probar nuevo material, como el uso del móvil bajo el agua para facilitar mediciones y toma de datos en las topografías, diversas aplicaciones y pequeños cambios en la configuración y de esa forma, tener una segunda campaña más organizada y sobre todo ser mas ágil en la topografía, que tanto tiempo lleva.

Por encima de los 7.000 litros por segundo, el agua no es capaz de pasar por dentro de Rio Cuberto y se desborda.

Campaña 2.026

El primer buceo fue el 7 de abril, con ganas de retomar y terminar la topografía entro a ver el estado de la cueva después de los fuertes caudales del invierno, un día con un caudal medido en la estación del puente de a Maciñeira de 804 litros por segundo, costó avanzar pero ese día se tendió de nuevo el hilo guía y se retiró el viejo, roto por las crecidas invernales.

Todo el trabajo vuelve a ser en solitario, la cercanía de la cueva a mi domicilio, unos 15 minutos en coche y la facilidad de acceso, menos 5 minutos a pie por el área recreativa de Rio Cuberto, me permiten escaparme a la hora de la comida de un día laborable a topografiar la cavidad sin tener que pedir ayuda para portear material, buceando a lo largo de los meses de mayo y junio, esperando unos días después de lluvias a que el agua se limpie para retomar el tedioso trabajo de topografía.

Los altos caudales del invierno limpian de sedimentos la cueva y las aguas de un rio con mucha arena blanca proveniente del granito del plutón, hacen que la primavera sea el mejor momento para disfrutar de unas aguas cristalinas y buena visibilidad, además la falta de sedimentos dentro de Rio Cuberto, propiciaron la localización de un trozo de cerámica incrustado entre las rocas de granito.

El trozo de cerámica localizado en Rio Cuberto.

Dicho trozo de cerámica se fotografío con escala y, como establece la legislación vigente, se notificó a patrimonio de la Xunta de Galicia, luego se consultó a un arqueólogo, el cual a través de fotografías y basándose en la forma nos comenta que cree que como mucho sea de época medieval, si no posterior, me sugiere pedir permisos para retirar la pieza y que se le ceda, pero decido que está mejor en la cueva, dándole ese valor añadido a los buceos y a la cavidad.

Casi a final de año coincido con otro arqueólogo en O Courel y tras consultarlo a el también sobre la pieza cerámica, cree que por lo basto que parece el trabajo quizás pueda ser de la edad de bronce, coincidiendo esto con la edad de piezas cerámicas localizadas en otras cuevas de granitos gallegas, pero sin descartar que si sea medieval, aunque con una técnica bastante bruta entonces.

A parte del hallazgo de esta pieza el resto de buceos se centraron en finalizar la topografía de la cavidad, dibujar las secciones y un ultimo día para revisar y acabar la galería aérea, que se comunica a través de dos sifones con la parte sumergida.

Para celebrar el fin de los trabajos y mostrarle Rio Cuberto a los compañeros del club de buceo, organizo una barbacoa el 22 de agosto en el área recreativa, teniendo la suerte de un nivel del Belelle inusualmente bajo, debido a la sequia de este año, con el agua a 40 centímetros por debajo del cero de los datos, nos permitió entrar por un acceso desobstruido previamente en la zona del sumidero y recorrer unos 30 metros de la cavidad hacia la surgencia, teniendo que pasar cierto tramos bastante justos, pero sin tener que hacer apneas bajo los bloques de granito.

El porteo es muy sencillo y el área recreativa le da un plus a una cavidad que es ideal para prácticas, cursos o simplemente visitar el único cañón techado de granitos sumergido que conocemos.

Ya el 6 de octubre y dando por finalizados todos los trabajos decido hacer un ultimo buceo para retirar la línea guía antes de que las crecidas del invierno la rompan, dejando, eso si, los tirantes necesarios para instalarla, para los que usé cordino de espeleo negro, de Aramida y 6 milímetros, que por su composición, resistencia y colocación en la cueva, se que estarán el año que viene para instalar la línea guía de nuevo.

¿Y porque es especial Rio Cuberto?

En su trabajo «Cuevas en ríos de bloques y cañones techados en rocas plutónicas del NW/W de la Península Ibérica» Marcos Vaqueiro y Vidal Romaní dicen lo siguiente: La existencia de cuevas en rocas magmáticas (volcánicas o eruptivas, y plutónicas) es poco conocida. Vaqueiro-Rodríguez & Vidal-Romaní (2014), aplicando el criterio de Wheeland (PCC, 2007), han revisado y actualizado la relación de cuevas en rocas plutónicas incluida en el atlas de Chabert & Courbon (ib), recopilando más de 286 referencias sobre cuevas en granitos y gneis de cierta entidad, distribuidas en 37 países de cinco continentes. En una segunda revisión bibliográfica (Vaqueiro-Rodríguez, 2017), se han localizado más de 500 referencias sobre cuevas en rocas magmáticas.

Esto ya nos da una idea de lo poco habituales que son estas cavidades, sin ir mas lejos, las cuevas en rocas solubles, con la caliza como la más habitual, se cuentan por decenas de miles solo en territorio español, en Baleares se estima que hay entre 3.000 y 4.000 cuevas, solo en el estado de Yucatán, Mexico, unas 2.400 y frente a esto tenemos unas 500 cuevas en granitos inventariadas en todo el mundo.

Dentro de las cuevas en granitos tenemos que diferenciar varios tipos, de forma muy básica y rápida, por un lado están las que tiene paredes continuas, como tafones o cuevas estructurales normalmente asociadas a discontinuidades, como ejemplo pondré Cleft Island, en Australia o las furnas marítimas.

Por otro las que los anglohablantes llaman boulder caves, que son las que encontramos entre los bloques de granitos de un derrumbe, por ejemplo en la base de la gran pared de Yosemite hay acumulados muchos bloques y entre ellos hay huecos, a este tipos de cuevas Marcos Vaqueiro los llama ríos de bloques y los clasifica en tres subtipos:

  1. Cuevas asociadas a ríos de bloques, esto es, a acumulaciones de bloques en el fondo de un valle, caracterizada por su extensión lineal (siguiendo el propio valle) y por la interacción entre el caos de bloques y las aguas en circulación por el propio valle.
  2. Cuevas asociadas a mares de bloques, esto es, a acumulaciones de bloques de gran extensión. Quizas un buen ejemplo sea la orilla este del lago Tahoe en USA.
  3. Cuevas formadas por acumulaciones de bloques con poco movimiento, “in situ” producidas por fenómenos de creep rocoso o reptación.

Y por otro lado tenemos los cañones techados, desde mi punto de vista los más espectaculares, para que se den estos es necesario que un río, con un caudal importante, excave un cañón en la roca, (Cañón: Paso estrecho o garganta profunda entre dos altas montañas, por donde suelen correr los ríos. Sin.: desfiladero, garganta) y para eso no solo es necesario que tenga buen caudal sino que hace falta pendiente, que de velocidad y fuerza al agua. Y luego es necesario que por algún motivo, como derrumbe o terremoto, parte de una o las dos laderas de este cañón acaben dentro del propio cañón, techándolo y rellenando parte de su hueco, esto hace que por norma general los cañones techados tengan un componente principal de verticalidad, donde el río va circulando entre saltos de agua y marmitas mas o menos colmatadas por los bloques movilizados al cañón.

Sin duda los cañones techados son las cuevas en granitos más espectaculares, pero también con muchos riesgos, foto de Marcos Vaqueiro.

Pero Rio Cuberto no es para nada vertical, basta con fijarse en la topo, en el alzado, para darse cuenta que es un tramo horizontal, con su parte más profunda cerca del medio de la cavidad, acumulando mucho material en la surgencia lo que ha provocado que todo este tramo esté permanentemente inundado, de hecho, aun secándose por completo el Belelle, Rio Cuberto tendría una profundidad máxima de agua de 6,5 metros.

La cueva en si es estrecha, entre las paredes del cañón habrá de media un metro de ancho, las marmitas están libres de bloques en su fondo y una parte de la cavidad tiene 30 centímetros de ancho y 6 metros de altura antes de abrirse en el fondo a 7 metros de profundidad hasta los 1,2 metros, así que, aunque de pequeñas dimensiones, es un cañón en toda regla y hasta donde hemos podido averiguar, ningún otro cañón techado ha sido buceado y explorado, en contra, cavidades de granito entre bloques que forman mares de bloques, como los del lago Tahoe o grupos de bloques aislados que techan grietas o huecos, como la grita del Basteo, la cueva de las Yacentes o el bajo Cabaleiro aquí en Coruña, son puntos relativamente frecuentes de buceo.

Bucear en cuevas de granito

El buceo en este tipo de cuevas tiene ciertas particularidades que no debemos pasar por alto para bucear con seguridad:

  • La mas importante es que se trata de cuevas con paredes discontinuas o semidiscontinuas, debido a los bloques de granito, por aquí los llamamos bolos, son cuevas caóticas donde la galería no tiene por que estar definida por paredes, techo y fondo, si no que varios bloques hacen que en un mismo sitio tengamos varias galerías tanto en vertical como en horizontal, intercomunicadas por huecos que no siempre daremos pasado, donde es necesario anclar muy bien la línea guía o esta se colará entre los bloques por dichos huecos por los que quizás no demos pasado nosotros a la hora de salir, o cambiándose directamente a un paso sin salida.
  • A su vez, ante una perdida o rotura de la línea no podemos simplemente buscar el fondo, anclar un carrete y buscar la línea, en estas cuevas tenemos marmitas verticales con pasos estrechos por abajo, que en el mejor de los casos no conducen a ningún lado, así como una importante altura de la cueva con bloques de granito que la techan y mas pasos estrechos o huecos sin salida.
  • Otro gran problema es precisamente anclar la línea, el granito está muy pulido y sus cantos muy redondeados, aquí no hay estalagmitas ni formaciones caprichosas como en la caliza, así que no abundan los sitios donde podamos anclar la línea, de hecho en Rio Cuberto no se pudo amarrar la línea directamente a ninguna parte, fondos de grava o arena, paredes lisas y bolos redondeados de granito no lo permitieron, fue necesario usar cordino para hacer tirantes en los sitios donde dos bloques de granito se tocaban y se daba pasado el cordino por detrás para luego anudarlo, o meter directamente alguna piedra de superficie previamente agujereada, había muchas maderas, ramas y tocones arrastrados por las crecidas, pero estos se mueven con facilidad por lo que tampoco son buenos anclajes.
  • A las dificultades de buceo bajo techo, con las particularidades mencionadas, se suma el hecho de que también es buceo en río, aguas normalmente oscuras (a excepción de la primavera) mucho sedimento y materia orgánica dentro, marmitas que actúan como trampas para todo lo que arrastra el río, acumulándose varios metros de maderas y arrastres del rio y especial atención a los caudales y su aumento después de las lluvias.
  • Y aunque Rio Cuberto es la excepción, el resto de cañones techados visitados requieren del uso de cuerdas y técnicas que son, o deberían ser, una mezcla de espeleología y descenso de cañones, muchas veces con atención especial a los caudales y técnicas de aguas bravas.
En esta foto de lo que podríamos llamar galería principal, se aprecia el tirante necesario para sujetar la linea, bajo ese bloque de granito hay otro paso que se estrecha, a la izquierda una marmita trampa completamente llena de ramas y troncos, por arriba está techado por el caos de bloques de granito con varios pasos y a la derecha la salida de la cueva.

Qué me enseñó Rio Cuberto

¿Plutón, meteorización? La geología es esa gran olvidada en los colegios o por lo menos en mis tiempos de estudiante y sinceramente, las primeras veces que escuche hablar de geología a Marcos Vaqueiro me parecía que me hablaba de otro tema, de extraterrestres, rocas plutónicas, igneas, meteorización, son términos que recuerdan más a cosas del espacio exterior que del subsuelo, por eso con el fin de entender mejor Rio Cuberto y el como y el porque de las cosas, me puse a buscar y leer algo así como geología para dumies y de esta forma entender todo el contexto y aprovecho para intentar explicarlo aquí de una forma sencilla:

Rio Cuberto es una cueva en granitos, el granito es una roca ígnea (del latín ignis, «fuego») o magmática, que son aquellas rocas que se forman cuando el magma se enfría y se solidifica. Si estas rocas se forman a partir de un enfriamiento lento, a gran profundidad bajo la superficie y en grandes masas del magma, lo que genera unos cristales grandes, distinguibles a simple vista, son las conocidas como rocas plutónicas o rocas intrusivas, mientras que si el enfriamiento se produce rápidamente sobre la superficie, por ejemplo, tras una erupción volcánica, se forman rocas con cristales indistinguibles a simple vista y son conocidas como rocas volcánicas, efusivas o extrusivas.

En naranja el afloramiento de granito del Forgoselo, la estrella roja indica la ubicación de Rio Cuberto, mapa MAGNA 1/50.00 sobre mapa topográfico nacional.

¿Y porque ese nombre de rocas plutónicas?, pues en geología se llama plutones a las grandes masas de roca magmática enfriadas lentamente bajo tierra y estas masas pueden aflorar en la superficie producto de actividad tectónica, que las eleva y/o de la erosión que retira otro tipo de rocas que las cubre, las sedimentarias.

¿Dónde está Rio Cuberto? Pues geológicamente hablando Rio Cuberto se sitúa en el extremo occidental del gran afloramiento del Forgoselo, un afloramiento de granito, y por lo tanto de roca plutónica, que se formó hace unos 300 millones de años, al enfriarse una gran burbuja de magma y aflorar a la superficie, este afloramiento que da lugar a la sierra del Forgoselo tiene un diámetro de diez kilómetros, al norte llega hasta el valle del río Castro y al sur al valle del Eume, siendo el Belelle el único «gran» rio que recorre su parte alta (otra de las particularidades de este río) recogiendo las aguas de una cuenca de más de treinta millones de metros cuadrados, en su camino hacia el oeste, para llegar al limite del granito precisamente en Rio Cuberto y adentrarse en las cuarcitas antes de desembocar en la ría de Ferrol.

Caudales en plutones y granitos:

Quizás de lo observado durante el invierno, lo más llamativo tiene que ver precisamente con los caudales y la respuesta de estos a las lluvias y es otra de esas particularidades del Belelle: como regla general el ciclo del agua se explica con la presencia de aguas freáticas, en un terreno poroso que filtra el agua al subsuelo y ralentiza, junto a la evaporización y la materia orgánica, el aumento de caudales en los ríos, pero el granito no es una roca porosa, su alta densidad, la adhesión de sus granos y su fuerte resistencia a las condiciones climáticas lo hace prácticamente impermeable, dándose a estos terrenos permeabilidades de bajas a medias, dependiendo de una permeabilidad secundaria, asociada a diaclasas, fracturas o cuando está muy erosionado debido a la meteorización.

Pero este no parece ser el caso del Belelle, que recorre el plutón que forma la sierra del Forgoselo y un buen indicador de lo poco permeable que es este plutón lo tenemos en la abundante presencia de turberas en las cotas más altas de la sierra, si hay unos metros de materia orgánica sobre el granito, las turberas, que actúa como una esponja, absorbiendo las primeras lluvias, de manera que estas lluvias, después del verano o largos periodos sin precipitaciones, no influyen significativamente en el caudal, pero una vez esta materia orgánica está saturada de agua, la respuesta de los caudales a las precipitaciones se reducen a unas pocas horas, siendo por lo tanto los aumentos de caudal de carácter torrencial, con unos picos de caudal en forma de diente de sierra en los gráficos, que coinciden en el día de las precipitaciones. Por el contrario, el río si mantiene un caudal mas o menos estable durante largos periodos de falta de lluvias, en torno a los 100 litros por segundo, gracias a esa materia orgánica que va aportando paulatinamente el agua que retiene.

Hidrograma del cuarto trimestre del 2025, el 4 de diciembre se llega a los 30.000 litros por segundo.
Como puede observarse, las primeras lluvias apenas disparan los caudales, pero una vez saturada la materia orgánica que cubre el granito, las crecidas y bajadas de caudal se dan prácticamente dentro del propio día de las lluvias.
El 18 de diciembre deja de funcionar la estación.

Temperatura del agua:

A parte de la observación de los caudales y lluvias en las estaciones de meteogalicia y la descarga de datos para la elaboración de los gráficos, se colocaron registradores de temperatura y humedad relativa, uno sumergido en la surgencia de rio Cuberto (solo registrador de temperatura) a 2 metros de profundidad y a la sombra, y otro en el exterior, a menos de 10 metros de la surgencia, en un árbol a 2 metros sobre el suelo y también a la sombra (registrador de temperatura y humedad)

Toda la bibliografía consultada establece la temperatura de un río como sensible y generalmente está linealmente correlacionada con la temperatura ambiental circundante, si esta se mide de forma semanal y mensualmente, aunque estudios demuestran que esto no es del todo cierto si se promedia durante periodos de tiempo mas largos, por ejemplo de forma anual (Webb & Nobilis 1999), en contraposición, algún estudio demuestra como la lluvia en entornos urbanos, con suelos no permeables que «contaminan térmicamente» este agua pueden influir directamente en la temperatura de un arroyo cercano (Croghan et al. 2018)

Después de meses de registros se observa que las temperaturas del agua también tienen una respuesta muy rápida a la temperatura ambiente, se presupone que debido a ser un río relativamente pequeño, con poca masa de agua, esta varia su temperatura rápidamente, influenciada por la temperatura exterior, incluso en el intervalo de un día, registrándose variaciones de hasta dos grados en menos de 24 horas, alcanzando el máximo diario en las horas de la tarde y el mínimo diario en las primeras horas de la mañana, siendo, como es lógico, las mayores variaciones de la temperatura del agua, cuando mayor variación exterior de temperatura hay, pero si que se mantiene esta curva cerca de la media diaria de temperatura exterior, aunque si promediamos de forma mensual, la temperatura del agua siempre está un par de grados por debajo de la media mensual medida en la estación meteorológica de A Capela.

Medición horaria de la temperatura del agua (azul) que varia hasta dos grados en menos de 24 horas, coincidiendo el mínimo a primeras horas de la mañana y el máximo a media tarde, cuanto más varia la temperatura ambiente (naranja) más varia la temperatura del agua del Belelle, en verde la humedad relativa.

El periodo de registro de temperaturas fue desde el 17 de noviembre de 2.025 hasta el 22 de agosto de 2.026, en ese periodo la temperatura mínima registrada es de 8.6°C y fue el 6 de enero del 2026 a las 7 de la mañana (esa noche la temperatura exterior llegó a bajar a -2°C) pero durante los meses del invierno la temperatura del agua osciló entre los 9°C y los 11°C para ir aumentado a la par que aumentaban las temperaturas exteriores, llegando a una máxima registrada de 18,7 grados el 24 de junio de 2.026, aunque en verano la temperatura del agua se mantuvo entre los 16 y los 18 grados, superando solo en cuatro ocasiones mas los 18 grados, los días 6, 12 y 21 de julio y el 14 de agosto.

Descripción de la cavidad:

Se trata de un río de bloques/cañón techado en granitos, que funciona como un sistema de transfluencia, desarrollado en un canal en roca, presumiblemente originado por el colapso de un antiguo cañón, del que se conservan parte de su escarpe, limitando transversalmente el curso fluvial actual. Los bloques de granito son de tamaño métrico y ocupan en parte el canal original pero sin rellenarlo por completo, alternando los pasajes por un lado u otro de las paredes del canal, asimismo estos bloques no llegan en zonas al lecho del río, destacando dos marmitas de unos 3 metros de diámetro y lecho de grabas gordas y muy desgastada, de unos 3 centímetros de diámetro, sin bloques en su interior y alturas de unos 4 metros hasta el bloque que las techa, asimismo hay dos puntos de gran altura, en relación al tamaño de la cavidad, en forma de meandro con un ancho entre paredes del cañón de unos 30 centímetros máximo, muy probablemente formadas después de que los bloques acabaran en el cauce, con paso posible por arriba, zona de bloques sueltos con una profundidad de 2 metros o por la parte inferior, donde se ensanchan las paredes hasta 1,3 metros, a una profundidad en el lecho rocoso de 7 metros.

Video de la primera campaña, el de esta segunda campaña tardará un poco mas que esta entrada, ya que me he propuesto hacer un corto documental sobre esta cavidad.

La parte final dista 54 metros del sifón 2 y se aprecia muchas más formas de erosión, es una zona menos profunda, -2.5 metros, con burbujas de aire techadas por los bloques a excepción de una donde hay dos pozos con salida al exterior de 3 metros de altura, uno de ellos practicable si se instala, termina la cavidad en una gran marmita con metro y medio de profundidad y varias cascadas de dos metros de altura, el agua cae entre los bloques, alguno de los huecos esta parcialmente colmatado por ramas y residuos como un neumático de tractor, en esta parte se a desobstruido una salida que se supone se llenará de troncos cada invierno, pero da la posibilidad de salir de la cueva por su final, sin necesidad de instalar el pozo vertical cercano a esta (P. 2,5) Con niveles muy bajos del agua, cuarenta centímetros por debajo del parabolt del sifón 2, se puede visitar parte de la cueva entrando por la parte del sumidero y nadando hasta el pozo P 2,5, con niveles normales también se puede visitar pero es necesario pasar pasos sifonados en apnea.

Destaca una gran diferencia entre la primera mitad de la parte techada, donde se encuentra la surgencia del río, con bloques de gran tamaño, cubiertos a su vez por arenas y tierras sobre las que han crecido algunos árboles, con la segunda mitad, la del sumidero, que dista 69 metros de la surgencia, donde los bloques llegan al cauce del río, viéndose este en algunos puntos, sin arenas o tierras que los cubran, zona donde no se llega buceando y se exploró pasando por debajo de uno u otro bloque, con salidas al exterior, el sistema no es capaza de conducir todo el agua del río en épocas de fuertes lluvias, con caudales superiores a los 7 metros cúbicos por segundo, parte del agua circula por encima del sistema de bloques, dejando maderas y basuras un par de metros por encima de la superficie.

Los bloques son de tamaño métrico. Algunos preservan fragmentos de formas esculpidas, generalmente acanaladuras (furrows) y marmitas tubillonares con distinta geometría, las aristas de los bloques fracturados durante su asentamiento en el cauce están erosionadas y suavizadas, algunos de los fragmentos que han llegado al fondo del canal presentan erosiones compuestas, pequeñas marmitas con canal de salida.  Puntualmente superficies con aspecto de escamación concava, posiblemente pseusoscallop, aunque también podría tratarse de áreas de impacto actualmente erosionadas (onglets). Destacan marmitas abierta en las paredes del canal, con su fondo fuera de la vertical de la parte alta, con 6 metros de altura.

Topografía final de Rio Cuberto, los 69 metros entre la surgencia y el sumidero dan un total de 152,3 metros de galerías, lo que da una idea del caos de bloques que techan este tramo del río Belelle.

La fauna asociada

Si bien es un campo sobre el que no se mucho, creo que merece la pena señalar lo importante de este entorno, toda la sierra del Forgoselo, y por lo tanto el Belelle, que recorre dicha sierra, es un ecosistema muy rico en flora y fauna, con importantes entornos como pueden ser las turberas de sus partes altas, donde no solo hay ganado mostrenco si no que es relativamente fácil ver corzos o ciervos entre otros muchos mamíferos, aves migratorias y gran variedad de anfibios.

Pero también en un círculo mucho más próximo a Rio Cuberto he podido disfrutar de corzos, jabalís, tejones o martas cruzando y usando el río Belelle, aves acuáticas como patos o garzas, o murciélagos sobrevolando la superficie del agua para capturar los mosquitos, pero si he de destacar algún ser vivo estos son dos.

Por un lado los anfibios, buenos indicadores de la calidad de las aguas y cabe destacar un endemismo gallego dentro de la galería aérea de la cueva, como es la salamandra rabilarga o Chioglossa lusitanica, pero también un escarabajo poco conocido, también endémico de Galicia y gran depredador nocturno en las orillas del río, el Carabus galicianus, inconfundible por su buen tamaño y ser completamente negro a excepción de los fémures, de un naranja claro, es otro excelente indicador de la calidad de las aguas, por desgracia está incluido en el Libro Rojo de los Invertebrados de España con la categoría Vulnerable, aunque eso si, sin protección, pero por suerte, en el Belelle se ven a decenas por las noches.

A la izquierda salamandra rabilarga (Chioglossa Lusitanica) Chiglosa para los amigos, en una grita de la galería aérea de Rio Cuberto, de noche se las ve correr por las orillas del río. A la derecha el Carabus Galicianos, inconfundible por su tamaño y color, por las noches corre con ímpetu por las zonas de arena del río, foto del Carabus de Wikipedia.

Rio Cuberto en datos:

  • La distancia en línea recta y por superficie, entre el sumidero y la surgencia es de 69 metros
  • En el interior se ha cartografiado una red de pasajes con un desarrollo total de 152,3 metros.
  • La cavidad tiene muy poco desnivel, + 3 m en el techo de la galería aérea y -7 metros en el fondo de la marmita más profunda.
  • En cuanto al volumen de roca desplazado al fondo del cañón se estima en 1.330 metros cúbicos.
  • Este volumen de roca, teniendo en cuenta una densidad del granito de 2.8 toneladas el metro cúbico (bastante baja ya que puede llegar a 3,15) resultan en 3.725 toneladas.
  • Solo el bolo de granito sobre el sifón 2, el más llamativo, tiene un volumen de 40 metros cúbicos y un peso estimado de 112 toneladas.
  • Se han llevado a cabo 29 buceos en la cavidad, 27 de ellos en solitario.
  • Estos buceos suman 27 horas bajo el agua, unos de 15 minutos como el primer buceo, otros de 30 para grabar la pieza de cerámica o fotografiar las formas de erosión y otros de 120 minutos para topografiar.
  • Para el nivel de detalle alcanzado en la topo, de media topografiaba entre 13 y 15 metros por hora de buceo.
  • Las horas delante del ordenador, dibujando la topo son muchas más, he de reconocer que solo el último día fueron 8 horas para colocar la planta, alzado, secciones y demás elementos de la topo de forma satisfactoria.

Agradecimientos:

  • A mi mujer, Yadi, por ayudarme en la galería aérea y por «perder» días en una hamaca en el area recreativa de Rio Cuberto mientras yo buceaba.
  • Dr. Marcos Vaqueiro, presidente del club de espeleología CETRA, del que formo parte, por pasarme la noticia que nos dio a conocer Rio Cuberto y por su inestimable ayuda a la hora de entender y describir los cañones techados.
  • Dr. Javier Souto, por acompañarme y grabar dentro de Rio Cuberto y siempre estar dispuesto a resolver todas mis dudas sobre biología y otros temas.
  • Dr. Francisco Moreno, biólogo y entusiasta, por bucear en Rio Cuberto para retirar el registrador cuando mis oídos no me lo permitieron.
  • A mi club de buceo, CAS Nautilus, por poner a mi disposición una buena instalación de carga homologada que facilitan y abaratan estas exploraciones.

Bibliografía:

Publicado por toninorthwest

Un pequeño explorador...

Un comentario en “Río Cuberto, se acabó.”

Deja una respuesta